¿Cómo escribir tu trabajo final de grado?

  • Categoría de la entrada:blog
  • Comentarios de la entrada:Sin comentarios

Un trabajo final de grado representa el desarrollo de una investigación de carácter científico asociada al área y el nivel de estudios que has cursado. Puede ser sencillamente de grado, pero puede ser igualmente de postgrado (TFM) y doctorado (Tesis). Por supuesto las exigencias establecidas para cada uno de ellos será mayor en la misma medida en que aumenta el nivel de formación. Es tu caso, estamos hablando específicamente, de un trabajo de grado.

El TFG se trata de una investigación en la que debes a poner a prueba las aptitudes, conocimientos, competencias y habilidades que has adquirido a lo largo de tus años de estudios universitarios. Puede decirse que es tu primera responsabilidad personal como investigador autónomo, aunque es seguro que vas a contar con la asesoría y orientación de un tutor bien sea elegido por ti o asignado por tu universidad según el área de tu investigación.

También se le conoce como memoria de grado o proyecto y es un trabajo que puede abarcar diferentes tipos de procedimientos. Inicial y básicamente, es una investigación de carácter bibliohemerográfico (teórico), pero puede derivar igualmente, en un trabajo práctico e incluso experimental, etc. Su orientación va a depender de tus inclinaciones académicas y de tus intereses particulares.

El trabajo de grado, también puede llevarse a cabo en torno a otras especialidades del conocimiento como por ejemplos, la creación artística, bien sea en artes plásticas, el video o el cine, la música y la literatura. Sea del tipo que sea, es un trabajo en el que su buen desarrollo, estará ligado a todo lo que hayas aprendido durante la carrera, se trate de conocimientos o de habilidades.

La intención de fondo de este tipo especial de trabajo académico es el de estudiar un tema de tu interés tratando de mirarlo desde un nuevo punto de vista o empleando nuevas informaciones o técnicas al caso. Tiene igualmente como propósito el responder a una (o la) incógnita que lo motiva y demostrar (o no) una hipótesis de trabajo. Lo significativo es que sea guiada por los procedimientos del método científico de investigación,

El tema de tu investigación

Cuando estás en el momento de hacer tu trabajo de grado, la primera pregunta que te haces es ¿cuál puede ser el tema de la investigación? La respuesta a esta pregunta debes buscarla en tu experiencia estudiantil. Durante tus estudios debes haber percibido que sentías algunas inquietudes particulares sobre ciertos temas. Algunas asignaturas también se te daban mejor que otras. Bueno, en estos detalles tienes una fuente para elegir el tema de tu trabajo de grado.

Otra vía es identificar el área acerca de la cual tienes mayor cantidad de información ya trabajada. En el momento cuando has alcanzado esta respuesta primordial, ya habrás comenzado a desarrollar tu trabajo de grado. Este descubrimiento es fundamental para ti porque cuando te sientes identificado con un tema, tienes contigo la disposición a dedicarle tu tiempo, tu energía y tu pasión creadora.

Hay una máxima que tienes que internalizar “para saber, hay que saber”. Amplificar y desarrollar tus conocimientos acerca del tema que has seleccionado, te demanda hacerte de la mayor cantidad de información existente sobre él. Empaparte de tu tema con la lectura es tener una conversación especializada con cada uno de sus autores. En esa conversación las preguntas tendrán que ser el eje de tus lecturas. Si no tienes preguntas, no tienes nada.

En el momento en que tus preguntas se acaben o te atasques con una de ellas en particular, justo allí tendrás el problema de tu investigación.

Ahora te corresponde organizar la estructura de tu investigación

Para hacer una buena investigación es imprescindible que organices lo mejor posible y desde un principio, la estructura de tu trabajo. Para lograr esto, es necesario que respondas a un determinado número de normas que te van a permitir encarrilar todo el trabajo.

Necesitas la ayuda de un asesor

Es fácil comprender que siendo tu primera experiencia personal y autónoma, no podrás hacer tu investigación sin la orientación de un asesor. Para esta primera oportunidad tendrás que tener a tu lado un profesor que cumplirá con el papel de mentor mientras desarrollas tu pesquisa y más tarde, a la hora de redactar el informe.

Características ideales en un asesor

Un elemento primordial en la selección de tu asesor es que el potencial tenga un buen nivel de conocimientos en el área y tema concreto de tu estudio. Si es un especialista en tu temática, te podrá dar la ayuda que necesitas pues es seguro que conoce bien lo que hay que hacer y saber. Su presencia te dará importantes datos para transitar el camino más expedito para completar tu investigación sin que tengas importantes tropiezos.

Elegir correctamente a la persona que asumirá la labor de dirigir tu investigación es de mucha importancia. El papel que debe cumplir es esencialmente de ayudarte a mantener tu investigación bien orientada. Su misión es evitar que pierdas el rumbo, que te distraigas o desvíes. La relación con tu asesor tiene que ser flexible, las exigencias de la investigación representan suficiente complicación y necesitas que la comunicación fluya sin obstáculos.

La importancia de contar con un bosquejo inicial

En un principio será necesario que elabores un esquema inicial que se sea útil para ordenar la búsqueda de la información. Este bosquejo primario te será útil además, para mantener centrada tu pesquisa. Resulta muy fácil perder el curso con el volumen de información con el que te vas a topar durante toda tu investigación.

El trabajo de grado es el producto de una sistemática búsqueda de información. Por esta razón debes asumir este esquema inicial como si fuera un mapa que te señalará el curso de tu búsqueda y el modo de trabajar tus fuentes. Ahora bien, este bosquejo tiene un carácter provisional y por esto puede ser perfeccionable.

¿Cómo se desarrolla el proceso de recopilar la información?

La revisión de tus fuentes y la recolección de la información es un trabajo que debe ser realizado con mucha paciencia. Es uno de los segmentos espinosos de toda investigación. Tienes que acudir a bibliotecas, hemerotecas o a la calle si tienes que hacer cuestionarios o entrevistas. Estás comenzando a recoger todos los datos que procesados más adelante y serán la materia prima de tu reflexión.

A medida que se intensifique este proceso será menester que procures mantener la mayor concentración. Ella hará posible que te mantengas alerta en relación con los aspectos que son útiles a tu investigación. En la totalidad de la bibliografía encontrarás mucha información que puede ser de interés, pero eso no significa que sea de utilidad específico para tu trabajo. Entonces debes mantener tu atención en aquello que te hace falta y no en aquello que te guste.

Llegado el momento de procesar la información…

Después de haber terminado con la recolección de la información, estás en el trance de reflexionar acerca de lo obtenido. Es quizás lo más delicado de hacer porque del procesamiento de la información es que puedes producir un resultado que será el centro de tu investigación, y es lo que tendrás que presentar en tu informe.

En esta fase de tu trabajo te estás enfrentando con dos elementos altamente sensibles: 

1) La pregunta o problema inicial.

2) Las hipótesis que habías planteado como respuesta tentativa.

El conjunto de la información te sirve en primer lugar, para responder al problema planteado para tu investigación. En segundo lugar, te servirá para contrastar, confirmar o desmentir las que fueron tus hipótesis de trabajo. El resultado de la reflexión tejida sobre la información tiene como consecuencia lógica la producción del conocimiento que buscabas.

Al arribar al final de tu pesquisa llega la hora de redactar el trabajo final.

Redactar y presentar a los examinadores el conocimiento al que has llegado, implica terminar con una de las últimas fases de tu trabajo de grado; la última está constituida por su defensa pública. La redacción de los resultados de tu investigación te plantea unas exigencias particulares. Su composición final requiere igualmente de una determinada y precisa estructura de presentación.

¿Cuáles elementos contiene tu informe final?

El informe escrito que debes entregar está integrado por tres componentes:

  1.  Introducción. Como preámbulo del informe, debes contener de manera resumida el conocimiento adquirido, el procedimiento que utilizaste para desarrollar la investigación y sus ideas más significativas.
  2.  Despliegue de todas las ideas estructurales de la investigación. Este es el cuerpo del trabajo. Aquí debes exponer sistemática y coherentemente las ideas fundamentales de tu investigación. Es necesario que presentes descriptivamente a todas y cada una de dichas ideas a las que anexas sus elementos comprobatorios.
  3.  Conclusiones. Representan el punto final de toda tu investigación. Aquí sencillamente ratificas el desenlace de tu investigación e igualmente las expones de manera sintética, directa y precisa.

En todo informe es necesario incluir algunos segmentos indispensables: los Índices (general y de gráficos cuando hagan falta) y la lista de fuentes utilizadas listadas en orden: bibliográficas, hemerográficas, electrónicas y documentales.

 

¿Cómo escribir tu trabajo final de grado?

Deja una respuesta