¿Cómo escribir tu trabajo final de grado (TFG)?

Un trabajo de fin de grado (TFG), es el desarrollo de una investigación de carácter científico asociada al área y el nivel de estudios que has cursado. En este tipo de trabajos podemos encontrar varias clases, pueden ser: de grado, de postgrado que equivale a maestría o el doctorado. Las exigencias establecidas para cada uno de ellos es mayor o menor dependiendo del nivel de formación que hayas estudiado. En el caso de hoy, vamos a centrarnos en el trabajo de fin de grado.

El TFG trata de una investigación en la que debes poner a prueba las aptitudes, conocimientos, competencias y habilidades que has adquirido a lo largo de tus años de estudios universitarios. Puede decirse que es la primera responsabilidad personal como investigador autónomo, ya que es un trabajo que depende totalmente de ti. Aunque eso sí, vas a contar con la asesoría y orientación de un tutor. Lo podrás elegir tú mismo o te lo asignarán en la universidad, según el área de tu investigación.
También se le conoce como memoria de grado o proyecto y es un trabajo que abarca diferentes tipos de procedimientos. Es una investigación de carácter bibliográfico, es decir teórico, pero puede derivar en un trabajo práctico e incluso experimental, etc. Su orientación va a depender de tus inclinaciones académicas, de tus intereses particulares al igual que del tema que has escogido para tu estudio.
 
El trabajo de fin de grado, también puede llevarse a cabo en torno a otras especialidades del conocimiento como, por ejemplo, la creación artística, bien sea en artes plásticas, el video o el cine, la música o también, la literatura. Sea del tipo que sea, es un trabajo en el que su desarrollo, va ligado a todo lo que has ido aprendido durante la carrera, se trate de conocimientos o de habilidades.
 
El fin al que queremos llegar con este tipo especial de trabajo académico es el de estudiar un tema de tu interés tratando de mirarlo desde un nuevo punto de vista o empleando distintas informaciones o técnicas al caso. Igualmente, tiene como propósito el responder a una (o unas) incógnita que lo motivan y demostrar, o no, una hipótesis.

El tema de tu investigación

Cuando estás en el momento de realizar tu trabajo de fin de grado, la primera pregunta que te haces es ¿cuál puede ser el tema de la investigación? La respuesta es que debes buscarla en tu experiencia estudiantil. Durante el curso habrás percibido que sentías algunas inquietudes particulares sobre ciertos temas. Seguro que también unas asignaturas se te daban mejor que otras. Bueno, en estos pequeños detalles es donde tienes que buscar en qué tema te sientes más cómodo para escogerlo en tu trabajo de fin de grado.
 
Otra vía es identificar el área acerca de la cual tienes mayor cantidad de información ya trabajada con anterioridad. En el momento que hayas respondido a esta cuestión, comenzarás sin darte cuenta a desarrollar tu proyecto de fin de grado. Este descubrimiento es fundamental porque cuando te sientes identificado con un tema, tienes la total disposición para dedicarle tu tiempo, tu energía y tu pasión creadora.
 
Hay una máxima que debes internalizar: “para conocer, hay que saber”. Amplificar y desarrollar tus conocimientos acerca del tema que has seleccionado, te obliga a hacerte con la mayor cantidad de información existente sobre él. En el momento en que tus preguntas se acaben o te atasques con una de ellas en particular, justo ahí tendrás el problema de tu investigación. 
 
Para que puedas comenzar a buscar ese tema en el que versará todo tu trabajo. Vamos a darte una serie de consejos para que se te haga más fácil encontrar el adecuado:

1. No solo depende de tus gustos, también mira los requisitos que te han puesto para realizar tu TFG. 
2. Piensa en el tipo de trabajo que quieres hacer, por ejemplo, si es uno más experimental o uno más técnico. Hay temas con los que se te va a complicar llegar a cumplir todas las pautas impuestas, mientras que con otros, tal vez obtengas más facilidades.
3. Escoge un sector en el que tengas más posibilidades porque abarca más temas. No te obsesiones con un ámbito en el que solo vas a poder hablar de uno o dos, porque al final te perjudicará. 
4. Cuando tengas la disciplina clara, aparte de comenzar a buscar información antigua y ver el origen de todo, es bueno que también veas artículos o revistas más actuales. Te ayudará a ver que tienes cerca alguna publicación en común a lo que tú vas a desarrollar. 
5. Hazte una lista con todos los temas pensados. No te decidas a la primera, sino que es recomendable que te tomes unos días e incluso horas en madurar la idea. 
6. También, puedes pedirle opinión al tutor que te hayan elegido para que te oriente mejor sobre el tema que te va a venir mejor.


Ten en cuenta, que el trabajo dependerá totalmente de ti. Por lo que tu interés y tus ganas de investigar tienen que estar por encima de lo que puedan aconsejarte o sugerirte para elegir un tema u otro. 

Cómo organizar la estructura de tu investigación para el TFG

Es imprescindible que organices lo mejor posible y desde un principio, la estructura de tu trabajo. Para lograr esto, es necesario que respondas a un determinado número de normas que te van a permitir encarrilar todo el proyecto. Esta parte puede ser una de las más costosas de realizar, por eso tómate el tiempo que creas oportuno en valorar la organización de tu TFG.  

Necesitas la ayuda de un asesor

Es normal que, si es tu primer trabajo de estas características, necesites la orientación de un maestro. Por eso mismo, la universidad te determinará un tutor o lo elegirás tú, con el que podrás apoyarte en el momento que te surjan dudas o no sepas cómo desarrollar cualquier punto del TFG. Será el mentor quien te guíe durante el proceso, tanto a la hora de buscar toda la información, así como en el punto de desarrollar y preparar la presentación ante el jurado. No hace falta que lo digamos, pero si sigues encontrando dificultades, ¡siempre puedes contar con nosotros!

características ideales en un asesor

Un elemento primordial en la selección de tu asesor es que tenga un buen nivel de conocimientos en el área y del tema concreto de tu estudio. Si es un especialista en tu temática, te podrá dar la ayuda que necesitas en cualquier punto del desarrollo, porque seguro que conoce bien lo que hay que hacer y saber. Su experiencia y presencia te dará importantes datos para transitar el camino más acertado y así completar tu investigación sin que tengas tropiezos.
 
Elegir correctamente a la persona que asumirá la labor de dirigir tu TFG es de mucha importancia. El papel que debe cumplir es el de ayudarte a mantener tu estudio bien orientado, tanto como ordenado. Su misión es evitar que pierdas el rumbo, que te distraigas o desvíes. La relación con tu asesor tiene que ser flexible, las exigencias de la investigación representan suficiente complicación y necesitas que la comunicación fluya sin obstáculos.

La importancia de contar con un bosquejo inicial

En un principio es necesario que elabores un esquema que sea útil y así ordenar la búsqueda de la información. Este bosquejo primario sirve para mantener centrado tu enfoque de trabajo. Ten en cuenta que te resultará muy fácil perder la idea principal en cualquier punto de tu TFG, debido a que te vas a ver con un gran cantidad de volumen de información durante toda la investigación. 
 
El trabajo de fin de grado es el producto de una sistemática búsqueda de datos. Por esta razón, debes asumir este esquema inicial como si fuera un mapa que te señalará el curso de tu búsqueda y el modo de trabajar tus fuentes. Ahora bien, este bosquejo tiene un carácter provisional y por esto puede ser perfeccionable.

¿Cómo se desarrolla el proceso de recopilar la información para el TFG?

La revisión de tus fuentes y la recolección de toda la información es un trabajo a realizar con mucha paciencia. Es uno de los segmentos de la investigación donde más cuidado tenemos que llevar. Acude a bibliotecas, hemerotecas o a la calle si tienes que hacer cuestionarios o entrevistas. Haciendo esto, estarás comenzando a recoger todos los datos que serán procesados más adelante. Son la materia prima de tu reflexión.
 
A medida que se vaya intensificando este trayecto será vital que procures mantener la mayor concentración. Gracias a ella, es posible que sigas alerta en relación con los aspectos que son útiles a tu investigación. En la totalidad de la bibliografía encontrarás mucha información que puede ser de interés, pero eso no significa que sea de relevante utilidad para tu trabajo. Por eso, debes centrar tu atención en aquello que te hace falta y no en lo que te guste.
 
Puede ser que, en el momento de buscar información, vayas encontrando datos de más o menos valor, y por ello te despistes. Ten enfocada siempre la idea central sobre la que versará todo el TFG, y no salgas de ese hilo argumental por mucho que encuentres un argumento paralelo que creas que es esencial. Antes de esto, consulta con tu asesor y que te dé los consejos más útiles que vas a necesitar para decidirte en este punto del estudio. 

Pero... ¿Y qué hago en el momento de procesar la información para mi TFG?

Después de haber terminado con la recolección de la información, estás en el punto de reflexionar acerca de lo que has ido obteniendo por el camino. Es, tal vez, lo más delicado de hacer porque es cuando tienes que desarrollar y procesar la información. Una mala elección o un enfoque erróneo, hará que el centro de tu investigación no sea relevante para el lector y tu estudio carecerá de interés. Puede que sea una de las partes que más tiempo te va a llevar terminar.
 
En esta fase de tu trabajo, te estás enfrentando a dos elementos altamente sensibles en tu TFG: 
1) La pregunta o problema inicial.
2) Las hipótesis que habías planteado como respuesta tentativa.
 
El conjunto de la información te sirve, en primer lugar, para responder al problema planteado en tu investigación. Y en segundo lugar, te valdrá para contrastar, confirmar o desmentir las que han sido tus hipótesis de trabajo. Por lo que, finalmente, habrás conseguido darle respuestas a las incógnitas que te has planteado al principio como todas aquellas que han ido surgiendo en el desarrollo del TFG. 

después de la redacción, llega el momento de la exposición del TFG

Redactar y presentar a los examinadores el conocimiento al que has llegado, implica terminar con todas las fases de tu trabajo de fin de grado; la última está constituida por su defensa pública. Tendrás que hacerlo delante de un tribunal que valorará la profundidad y la profesionalidad del TFG. Preparar la exposición también tiene que tener su estructura, puesto que no puedes exponer sin una guía que le vaya dando argumento y forma a las ideas. Debe estar bien planteada y ser precisa para su correcto entendimiento y comprensión.

¿Cuáles son los elementos que debe contener el informe final?

Para entregarlo debe tener estos tres componentes:
 
1. Introducción. Como preámbulo del informe, tendrá que contener de manera resumida el conocimiento adquirido. También, el procedimiento que has utilizado para desarrollar la investigación y las ideas más significativas.
2. El despliegue de todas las ideas estructurales de la investigación. Este es el cuerpo del trabajo. Aquí debes exponer de forma sistemática y coherente los conceptos fundamentales de tu investigación. Es necesario que presentes y describas todas y cada una de dichas ideas a las que anexas sus elementos comprobatorios.
3. Conclusiones. Representan el punto final de la investigación. Aquí sencillamente muestra el desenlace y presenta de manera sintética, directa y precisa cada una de las conclusiones que has ido obteniendo.
 
En todo informe es necesario añadir los segmentos indispensables. Por un lado, los índices generales y de gráficos cuando hagan falta, y, por otro, la lista de fuentes utilizadas en orden: bibliográficas, electrónicas y documentales.

Si quieres algún ejemplo de trabajos de fin de grado puedes contactar con nuestro equipo de atención al cliente y podremos hacerte llegar alguno sin compromiso, aunque sabes que deberás tomarlo como modelo y, en ningún caso, usarlo en tu propio beneficio.
Lunes a Jueves de 09:00 a 20:00. Viernes de 9:00 a 18:00.
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