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Cómo trabajar tu memoria y concentración para hacer un buen TFG, TFM o Tesis doctoral

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A todos nos ha ocurrido alguna vez que, justo en el momento en que necesitamos recordar algo, esa información desaparece de nuestra mente como por arte de magia. Puede ser un nombre, un suceso, un lugar, una fecha… la clave de tu tarjeta o de tu cuenta de correo electrónico. Es algo cotidiano sin mayor importancia.
Cualquiera que sea nuestra edad, el hecho de tener una buena memoria es algo que a todos nos inquieta. Más aún, cuando somos jóvenes y estamos estudiando necesitamos recordar lo máximo posible (y sin esfuerzo alguno...). Los profesionales de ciertos trabajos necesitan recordar una enorme cantidad de información que les ayude en sus quehaceres. Las personas mayores comienzan a olvidar cosas, incluso cosas que sabían perfectamente pocos minutos atrás.
Además, hay que reconocer que la capacidad de concentración es una cualidad que actúa en beneficio directo de la retención de información y, evidentemente, de la capacidad de memorizar. Además, la habilidad de estar concentrado durante lapsos prolongados de tiempo hace posible ser más eficiente en cualquier tarea que emprendas.
Si te has percatado de que olvidas cosas y la falta de concentración se te está haciendo habitual, tal vez sea la hora de que trates de recuperar tus capacidades con un poco de ejercicio tanto de tipo físico como mental. A continuación, vamos a darte una serie de prácticas que te pueden ayudar a restablecer en un alto porcentaje tus capacidades. En su mayoría son ejercicios que te ayudan a desarrollar tu capacidad mental, a la vez que tonificar y fortalecer tu cuerpo.
Por otro lado, la gente que estudia (principalmente en las universidades) constantemente está expuesta a una sobrecarga de contenidos de información y por esto, ocurre que suele mezclar o confundir tópicos, cifras, fechas, eventos, etc. Como consecuencia de estos errores su rendimiento se reduce y sus calificaciones bajan, incluso pudiendo llegar a suspender su TFG o TFM. Sigue leyendo, y ¡conseguiremos que ese no sea tu caso!

Capacidad de concentración y aumento de la memoria

Si desarrollas tu capacidad de concentración estás ayudándote a mejorar tu habilidad para memorizar conceptos. Para hacerlo, tienes que tener en cuenta dos factores de suma importancia:
  1. Busca un estado mental relajado pero activo (parece contradictorio ¿no?). De lo que se trata es de que estés tranquilo/a pero alerta y dispuesto.
  2. Trata de alejar de ti toda distracción tanto interna como externa (siempre te dará más dificultades la interna). Evita que el poder del ocio se imponga a tu voluntad y que los elementos ajenos desvíen tu atención.
Otra cosa que debes tener presente es que siempre tendrás mayores posibilidades de recordar cuando lo que haces te interesa. Al parecer, Leonardo da Vinci afirmaba que todo nos parece interesante si le ponemos la atención necesaria aunque no tenemos claro que eso siempre sea posible. Asimismo, ya sabrás que no vas a recordar ¡nunca! ninguna cosa en la que no hayas puesto un mínimo de interés.

Recursos para aumentar tu concentración y tu memoria

A pesar de que la concentración, y en consecuencia la memoria, están sujetas a tu interés y tu voluntad, tener uno u otra es algo que nadie puede hacer por ti. Vamos a recomendarte algunos ejercicios o técnicas que pueden ayudarte a desarrollar ambas. Todos estos recursos están a tu alcance sin que tengas que hacer esfuerzo alguno. ¡Ya lo verás!

Modifica tus rutinas

Ciertas costumbres reducen tu capacidad de concentración y memorización simplemente por el hábito de hacer las mismas cosas cotidianamente. Son esas cosas que hacemos con el "piloto automático" puesto. Una buena práctica es que cambies tus rutinas o hábitos. Toma rutas diferentes cada vez que puedas, cepilla tus dientes con la mano que no usas normalmente, trata de hacer dos actividades distintas de manera simultánea, etc. Estos pequeños cambios harán que tengas que poner atención en lo que haces y estarás preparándote para cuándo necesites esa atención para estudiar.

Aprende a utilizar tus otros sentidos

Comienza a estimular todos los sentidos que normalmente dejamos en un segundo: el del oído, el tacto, el olfato.. Tu cerebro va a desarrollar su capacidad de atención porque sencillamente, no son tus principales sentidos en uso diario. Una buena manera sería tratar de reconocer las cosas usando, no mediante el sentido de la vista, sino con el tacto, por ejemplo, o el oído.

Cierra los ojos

Muchas veces, cuando tratamos de recordar algo tendemos a cerrar los ojos de manera inconsciente. Bueno, de lo que se trata es de que deliberadamente cierres los ojos y prescindas de toda distracción visual e intentes hacer la reconstrucción en tu memoria de eso que quieres recordar. Puede ser que al principio te cueste recordar todo con cierto detalle, pero conforme vayas realizando este ejercicio, durante varios días seguidos verás cómo aumenta tu nivel de concentración y de memoria.

Trata de reducir tu estado de tensión o estrés

Si te sientes presionado por algo verás inmediatamente reducida tu capacidad de centrar tu atención en aquello a lo que tienes que estar atento/a. Para que puedas aprovechar tu energía en una actividad de estudio y retener mejor la información, es necesario que reduzcas los niveles de tensión si te encuentras en un estado que no es el ideal. Una forma muy simple de hacerlo es coger una pelota de goma. Cógela fuerte, durante un par de minutos y no dejes de apretar. Esto te ayuda a descargar el estrés. Si consideras que tu nivel de estrés es demasiado fuerte practica alguna actividad deportiva con regularidad.

Escuchar música puede ayudarte a mejorar tu memoria

En principio, escuchar cierto tipo de música suave puede ayuda a relajar tus sentidos y de este modo alcanzarás rápidamente mejores condiciones mentales para empezar tus lecturas. Sin embargo, cuando te llegue el momento de tener que sacar el mayor provecho a tu trabajo, es muy probable que sea necesario que quites la música para evitar desconcentrarte. El silencio, por su ausencia de estímulos, será tu mejor aliado.

Respeta las horas de sueño

Edgar Allan Poe dormía muy poco. "Ya dormiré cuando me muera" decía. Bien por él, pero para el resto de nosotros es indiscutible que dormir las suficientes horas es una exigencia sumamente importante para obtener el rendimiento que las actividades diarias demandan. Es muy importante que consideres dormir, al menos, siete u ocho horas al día. Y si eres afortunado/a una siestecita de unos veinte minutos, no te vendría nada mal.

La utilidad de escribir a mano

Deja el ordenador para lo último, escribe a mano siempre que puedas. Recupera esta sanísima costumbre de anotar todo a mano, pero si eres muy de tecnología, hazlo al menos en alguna aplicación digital. Te ayudará mucho a concentrarte y aumentar tu memoria.

Seguro que siguiendo todos o alguno de estos consejos, en muy poco tiempo verás los resultados. ¡Acuérdate de volver y contarnos cómo te ha ido!

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Cuéntanos qué te pasa y en breve nos pondremos en contacto contigo para ayudarte en lo que necesites. Si lo prefieres, puedes llamarnos al 678 371 052.
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